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La OMS, víctima de la lucha por la Casa Blanca

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Washington, 15 Abril 2020.- La suspensión de las aportaciones estadounidenses a la Organización Mundial de la Salud (OMS), 2.39 por ciento de su programa bianual, más que una pérdida económica es otro embate al multilateralismo y consolida la percepción de China como el enemigo claro de Estados Unidos.

Pero ambas vertientes se encuentran sometidas a un objetivo mayor: la reelección del presidente Donald Trump para el periodo 2021-2024. La estrategia es la misma que el mandatario republicano ha seguido a lo largo de su vida: el uso de los medios de forma estridente.

No es casual que anunciase la suspensión de esas contribuciones a horas de que su antecesor presidencial, Barack Obama, respaldara a Joe Biden como candidato demócrata.

A seis meses y medio de la fecha electoral de noviembre -si el coronavirus no obliga a un cambio- Biden supera con hasta 4.4 puntos de diferencia en preferencia de voto al actual jefe de la Casa Blanca en estados clave para la contienda, como Michigan.

Lo supera también en Pennsylvania, Carolina del Norte, Arizona, Wisconsin y Florida, entidad ésta donde la ventaja era apenas de 0.4 unidades, de acuerdo con Real Clear Politics, citada por el sitio informativo Axios.

Se trata de una renta que a principios de semana The New York Times advertía no era definitiva a medio año de la contienda, y aún con Biden en problemas para mostrar con claridad su ventaja en otras entidades importantes.

De ahí la necesidad para Trump de un anuncio estridente que, además, lo sacara del atolladero en que apenas un día antes se había metido al señalar que él sería el único que decidiría cuándo se levantará el actual confinamiento en Estados Unidos.

La respuesta, en un país que valora como pocos la autonomía de condados y estados, fue abrumadoramente en contra, y lo menos que mereció fueron comentarios de que el país no es una monarquía.

En términos estrictos, de acuerdo al presupuesto que la OMS elabora bianualmente, para el ciclo 2020-2021 contaba con cuatro mil 840.4 millones de dólares. La contribución estadounidense es de 115.8 millones de dólares, 2.4 por ciento del total.

Pero la importancia fue haber anunciado la suspensión temporal en plena pandemia por el coronavirus que produce la COVID-19, cuando es incierto el momento en que Estados Unidos regresará a la plena actividad y ya con 17 millones de solicitudes de ayuda por desempleo.

Y, sobre todo, haber responsabilizado a la OMS de ayudar a China a encubrir la información del surgimiento y expansión del 2019-nCoV, la cepa de coronavirus responsable de la pandemia.

Al presidente Trump no le faltaba razón en que China parece no haber reaccionado con claridad a la crisis, y de hecho habría que recordar que funcionarios del país asiático acusaron al fallecido Li Wenliang, médico que lanzó la alerta del nuevo coronavirus, de esparcir rumores cuando se refirió a la nueva enfermedad.

Pero habría que diferenciar entre la reacción de China, propia de la cultura asiática, normada por el respeto irrestricto al principio de autoridad, y la falta de margen de maniobra de entidades como la OMS para comportarse de manera coercitiva con sus estados miembros.

Al final, y tras un par de viajes a la nación asiática del director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, China aceptó la existencia del por entonces aún brote y comenzó a tomar medidas, desde confinamientos parciales hasta el cierre total de Wuhan, ciudad de más de 10 millones de habitantes, en la que se detectó primero al coronavirus.

Pero el habitual secretismo chino fue retomado por el mandatario para nuevas críticas contra China, su «villano favorito», al cual solo hace competencia México por sus migrantes sin documentos y el flujo de narcóticos.

La estridencia en los mensajes del presidente estadunidense se muestra con claridad cuando ha pretendido llamar al 2019-nCoV como el «virus chino», lo que se explica porque le permite retomar su línea de acusar a China de sacar ventaja de Estados Unidos.

Ese argumento, la presunta ventaja ilegítima que China ha sacado de Estados Unidos, dado desde los tiempos de la campaña electoral hace cuatro años, o quizá antes, va desde el robo de propiedad intelectual hasta la instalación de fábricas en la nación asiática que antes estaban en suelo estadounidense.

Muchas de esas acusaciones se fundamentan en hechos, pero olvidan que China sigue en el cambio de su estructura de país agrícola a industrial y, de acuerdo con la evaluación de la economía china del FMI publicada en julio de 2019, ahora fortalece al sector servicios.

En contraste, la productividad estadounidense cayó 0.3 por ciento en el tercer trimestre de 2019, la primera baja en cuatro años. Si bien esa baja se atribuía a la guerra comercial que empezó a finales de 2018 entre China y Estados Unidos, también marca tendencias de mayor plazo que apuntan al paulatino desplazamiento económico de la nación norteamericana por el país asiático.

La guerra comercial entre ambos países -ahora en tregua obligada por la pandemia- ha sustituido al multilateralismo, una estrategia de cooperación entre naciones que la administración Trump estalló prácticamente desde el primer día de su gestión.

El mensaje del mandatario en la apertura de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre de 2018, glosa su concepción de la otra cara del multilateralismo, la que él ve.

En ese discurso fijó que la ayuda internacional estadounidense solo sería para amigos y quienes respeten a Washington, y en particular, la insistencia en seguir la línea de la independencia y la cooperación ante un gobierno global.

O como lo resumió: «rechazamos la ideología del globalismo y aceptamos la ideología del patriotismo» o, en otras palabras, «hacer de nuevo grande a Estados Unidos».

Tal es el marco de referencia de la salida estadounidense del acuerdo de París sobre cambio climático, la insistencia ante Corea del Sur o la Alianza Atlántica para compartir gastos militares, o la salida del acuerdo con Irán sobre su programa nuclear, entre otros ejemplos.

Por eso la suspensión de la ayuda a la OMS es una pieza más de la guerra contra China y la globalización, visiones de la ideología del mandatario, pero también parte de su búsqueda de cuatro años más de estancia en la Casa Blanca.

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Papa advierte que la Tierra se enfila a la autodestrucción

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El papa Francisco advirtió el jueves que el mundo va “en camino a la autodestrucción” si los líderes políticos no aprovechan con valentía la pandemia de Covid-19 como una oportunidad de hacer del planeta un lugar más justo y verde.

En un mensaje por video difundido en el Día Internacional de la Madre Tierra, Francisco dijo que los líderes políticos tienen la oportunidad de “salir mejor” luego de las lecciones aprendidas sobre las injusticias sociales expuestas durante la pandemia.

“Ambas catástrofes mundiales, el Covid y el clima, muestran que no tenemos tiempo que perder”, sostuvo el papa. “El tiempo apremia y, como el Covid-19 ha mostrado, contamos con los medios para enfrentar el desafío. Tenemos los medios. Es momento de actuar, nos encontramos al límite”.

Francisco ha hecho de su exhorto a mejorar el medio ambiente un distintivo de su papado, denunciando la manera en que los países ricos han saqueado el planeta en busca de ganancias y a expensas de la población pobre e indígena.

En su mensaje, el papa Francisco señaló que la adversidad que la humanidad ha enfrentado en la pandemia debería llevar a los líderes a impulsar la innovación y la invención a fin de proteger mejor al planeta.

El papa instó a “todos los líderes del mundo: actuar con valentía, actuar con justicia y siempre decir la verdad al pueblo, para que la gente sepa cómo protegerse a sí misma de la destrucción del planeta y cómo proteger al planeta de la destrucción que muchas veces detonamos”.

(Agencia: AP)

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Biden anuncia drástico compromiso para frenar cambio climático

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Estados Unidos.- Al abrir la cumbre internacional por el Día de la Tierra auspiciada por la Casa Blanca, el mandatario dijo que EE. UU. disminuirá las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 50 y un 52 por ciento en 2030.

El presidente Joe Biden aumentará drásticamente el compromiso de Estados Unidos para frenar el calentamiento global, liderando nuevas promesas de países aliados en lo que espera sea una lucha de todo el planeta contra el cambio climático. «El costo de la inacción sigue aumentando. Estados Unidos no esperará», dijo Biden al inicio de la cumbre internacional por el Día de la Tierra, que reúne por videoconferencia a unos 40 líderes, incluidos los de los rivales China y Rusia. «Tenemos que actuar, todos nosotros», insistió.

El Acuerdo de París sobre el clima de 2015 busca limitar el calentamiento global a 2 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales y en lo posible situarlo en +1,5°C, el nivel que los científicos estiman necesario para evitar los efectos más severos del cambio climático. Ese horizonte es inalcanzable con los compromisos nacionales actuales, pero Biden confía en nuevas ambiciosas metas. 

Compromisos de otros países

Por su parte,  Japón, tercera economía del mundo, dijo que apunta a reducir las emisiones de CO2 en un 46 por ciento para 2030, significativamente más de lo prometido anteriormente.  Y Canadá anunció una baja de sus emisiones de entre un 40 y un 45 por ciento para 2030 con respecto a 2005, en lugar del 30 por ciento anterior. «Debemos actuar ahora. Porque no hay vacuna contra un planeta contaminado», urgió el primer ministro Justin Trudeau.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, cercano a Trump, fijó sin embargo el objetivo de «neutralidad de carbono» del gigante sudamericano para 2050, lo cual supondrá absorber tanto como emitir. También se comprometió a «eliminar la deforestación ilegal en Brasil para 2030».

La Unión Europea anunció esta semana que reducirá sus emisiones de «al menos el 55 por ciento» para 2030 con relación a 1990, después de que el Reino Unido prometiera bajar las suyas un 78 por ciento para 2035 respecto a los niveles de 1990. 

La canciller alemana, Angela Merkel, saludó el anuncio de Biden. «Estoy encantada de ver que Estados Unidos ha vuelto», dijo Merkel. Por su parte, el primer ministro británico, Boris Johnson, que acogerá en noviembre una conferencia de la ONU en Glasgow con miras a mejorar el Acuerdo de París, elogió el compromiso de Biden como un «cambio de reglas de juego».

Más presión sobre China     

Biden dijo que Washington prevé duplicar para 2024 su ayuda oficial a los países en desarrollo para hacer frente al cambio climático, en comparación con los niveles registrados diez años antes. El compromiso de Biden aumenta la presión sobre China, segunda economía mundial y el mayor emisor de carbono, muy por delante de Estados Unidos. 

Dejando a un lado sus desacuerdos en comercio, derechos humanos y otros temas, Pekín y Washington se comprometieron hace unos días a «cooperar» sobre el clima, tras una visita a Shanghái del emisario estadounidense para el clima John Kerry, quien consideró «suicida» cualquier falta de colaboración. El presidente chino, Xi Jinping, reiteró, por su parte, su promesa del año pasado de alcanzar la neutralidad de carbono para 2060.    China «seguirá un camino verde y bajo en carbono hacia el desarrollo» durante las próximas décadas y «espera trabajar con la comunidad internacional, incluido Estados Unidos», dijo. Xi prometió que China frenará el uso de carbón, la forma de energía más contaminante, aunque se trata de un tema políticamente sensible debido a los trabajos que da la minería.

India, el tercer mayor emisor de CO2 aunque mucho más bajo que los países occidentales en términos per cápita, tampoco se propuso nuevas metas, pero prometió una nueva «asociación» con Biden para impulsar la inversión verde. Habrá que ver si Biden logrará garantizar el compromiso de Washington, dada la reticencia del Partido Republicano de Trump a acciones climáticas.

  (Agencias AFP, EFE

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La vacuna rusa Sputnik V muestra eficacia del 97.6 %, según su fabricante

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Moscú Rusia.- La vacuna anticovid rusa Sputnik V ha demostrado una eficacia del 97.6% durante la campaña de vacunación que ha abarcado ya a 3.8 millones de rusos, informó hoy el Fondo de Inversiones Directas Ruso (FIDR). 

«El análisis de los datos de la tasa de infección de casi 4 millones de personas vacunadas en Rusia muestra que la eficacia de la vacuna es aún mayor (que el 91,6 % de eficacia, anunciado por la revista The Lancet), alcanzando el 97.6%», afirmó Kiril Dmítriev, director del FIDR, en un comunicado. 

Estos datos confirman que el fármaco ruso ofrece, según Dmítriev, «una de las mejores tasas de protección contra el coronavirus entre todas las vacunas». 

FIDR basa su estimación en los resultados obtenidos por el registro de personas vacunadas del Ministerio de Sanidad ruso y el de pacientes de covid-19 detectados por el Sistema de Información Estatal Unificado de Salud. 

Según el fondo, la tasa de contagio de 3.8 millones de rusos vacunados con ambos componentes del fármaco entre el 5 de diciembre de 2020 y el 31 de marzo de 2021 fue sólo del 0.027%. 

Como la vacuna requiere de un tiempo para generar inmunidad en el organismo humano, se contabilizaron las personas que enfermaron después de 35 días de recibir la primera dosis. 

En contraposición, la tasa de contagios entre la población adulta no vacunada fue de un 1.1% durante el mismo período. 

Alexander Gintsburg, director del Centro Gamaleya, fue más allá al afirmar que «la eficacia real de la vacuna Sputnik V puede ser incluso mayor de lo que muestran los resultados» del análisis, ya que la investigación no contempla el lapso de tiempo transcurrido entre el contagio real y el diagnóstico de la enfermedad. 

FIDR adelantó que los resultados de este estudio serán publicados en una revista médica especializada en mayo próximo, sin especificar cuál. 

Hasta ahora, la Sputnik V ha sido registrada en 60 países con una población total de 3,000 millones de personas. 

Rusia, que cuenta con tres vacunas anticovid de fabricación propia, tiene previsto producir 88 millones de vacunas contra el coronavirus en la primera mitad de 2021, de los que 83 millones corresponderían a Sputnik V.

(Agencia: EFE)

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