Nadie va a romper España, advierte Rajoy al presidente catalán

1274967

LA PALMA DEL CONDADO, 5 de agosto de 2015.- El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, aseguró ayer ante la convocatoria de elecciones catalanas para el 27 de septiembre, planteadas por los nacionalistas como un plebiscito sobre la independencia, que “nadie va a romper España de ninguna de las maneras”.

“Nadie va a convertir a ciudadanos de Cataluña en extranjeros en su propio país”, insistió Rajoy en una rueda de prensa en La Palma del Condado (Huelva, sur), localidad próxima a su lugar de vacaciones.

Rajoy realizó esas declaraciones horas después de que el presidente del gobierno autónomo de Cataluña (Generalitat), Artur Mas, convocara elecciones para el 27 de septiembre, con la intención de convertirlas en una suerte de plebiscito sobre la independencia de esa región del noreste de España.

El presidente del Ejecutivo español insistió en que las elecciones convocadas no pueden decidir sobre la ruptura de España, pues sólo sirven para elegir al Parlamento de Cataluña.

Rajoy prometió que no dejará sin amparo y sin protección a los catalanes y afirmó que el Ejecutivo no permitirá que nadie les hurte la triple condición de “catalanes, españoles y europeos”.

El presidente del gobierno español recordó que estos comicios “no tocaban ahora” porque los mandatos son de cuatro años y que es la segunda vez en Cataluña que se adelantan, además de intentar celebrar un referéndum “ilegal” el año pasado.

Se defiende

Mas aseguró que los citados comicios tienen el propósito de que los ciudadanos de Cataluña puedan responder a la pregunta de “si quieren que Cataluña sea un Estado y si quieren que este Estado sea independiente”, planteada en la consulta del pasado 9 de noviembre, declarada inconstitucional.

Un día después de firmar el decreto que adelanta en 14 meses las elecciones autonómicas, Mas eligió un vocabulario bélico para justificar su intención de convertirlas en un plebiscito, una figura que la ley española no contempla y con la que pretende sustituir el referéndum de autodeterminación que Rajoy se negó a permitir.

En una comparecencia en la sede de la Generalitat, el presidente catalán afirmó que el recuento de las elecciones del 27 de septiembre tendrá “carácter plebiscitario” y, en este sentido, se tendrá en cuenta la mayoría en diputados, y no en votos, además de que bastará con una mayoría de 51%, si bien confió en obtener una mayoría lo más “amplia” posible.

Artur Mas se presenta a estas elecciones en una lista conjunta con otras formaciones nacionalistas con la intención de formar un gobierno regional que aspira a proclamar la independencia de Cataluña.

Según precisó, el presidente de la Generalitat está en su derecho de convocar elecciones porque tiene la facultad de disolver la Cámara y convocar cuando lo estime oportuno, pero “unas elecciones cuyo único objetivo es elegir el Parlamento de Cataluña, que a su vez elegirá al gobierno (autónomo) catalán”, recalcó.

Frente a esta postura, el resto de partidos insisten en el carácter regional de las elecciones, aunque reconocen que la relación de Cataluña con el resto de España será un asunto clave en la nueva legislatura.

Si la candidatura de unidad que ha auspiciado con los republicanos independentistas de ERC y las asociaciones secesionistas obtiene un respaldo mayoritario en las urnas el 27 de septiembre, tomará medidas institucionales para proclamar en ocho meses y de forma unilateral la independencia de la región, en la que viven 7.5 millones de personas.

Gobierno quiere devolver esfuerzo

MADRID.– A menos de cinco meses para las elecciones legislativas, el gobierno de Madrid reiteró ayer que quiere devolver a los españoles el fruto de sus esfuerzos de austeridad en el proyecto de presupuestos de 2016, que dan los primeros pasos hacia el fin de los ajustes presupuestarios.

Tras años de recortes, el presupuesto para 2016 prevé alzas en prácticamente todos los sectores: educación (+9.3%), cultura (+7.6%), sanidad (3.6%), investigación y desarrollo (+2.2%), así como un aumento del 1% los salarios de los funcionarios, congelados desde 2010, y un aumento del apoyo a las regiones.

“Son unos presupuestos que le están devolviendo a la sociedad el esfuerzo que realmente ha hecho”, dijo ayer el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, al presentar el proyecto en el Congreso de los Diputados.

“Por descontado también a los funcionarios y empleados públicos que han hecho, también a lo largo de esta crisis, un ejercicio realmente de apuesta por el país en términos de cuidar y preservar los servicios públicos”, añadió el ministro, que prevé que el próximo año el déficit público se sitúe en 2.8%.

Gracias a unos ingresos fiscales récord, el Estado prevé subir el sueldo a los funcionarios, así como una nueva bajada de impuestos el próximo año “a medida que vayamos confirmando que tenemos escenario presupuestario”. También aumentarán 3.8% los gastos sociales.

Estas medidas son posibles por el crecimiento del 3.3% previsto para este año en España y de 3% para el año próximo, lo que sitúa al país “en cabeza” de la zona euro, subrayó Montoro, que atribuyó este repunte de la economía a la política presupuestaria de su gobierno desde 2012.

“Lo que nos está sacando de la crisis ha sido la política de austeridad”, dijo.

Montoro aprovechó la ocasión para alertar sobre los riesgos de cuestionar el “rigor presupuestario” tras las elecciones generales previstas para finales de año, de cara a las cuales la oposición de izquierda hace campaña contra la austeridad.

También se refirió a Grecia, sin nombrarla, con una alusión al control de capitales aplicado recientemente por Atenas.

DESAFÍO INDEPENDENTISTA

Artur Mas se presenta a estas elecciones en una lista conjunta con otras formaciones nacionalistas con la intención de formar un Gobierno regional que aspira a proclamar la independencia de Cataluña seis meses después de las elecciones.

Frente a esta postura, el resto de partidos insisten en el carácter regional de las elecciones, aunque reconocen que la relación de Cataluña con el resto de España será un asunto clave en la nueva legislatura.

Las elecciones catalanas del 27 de septiembre se producen después del fracaso de la Generalitat en realizar un referéndum sobre la independencia, tal como prometió Mas.

En estas circunstancias, Rajoy prometió hoy que no dejará sin amparo y sin protección a los catalanes y afirmó que el Ejecutivo no permitirá que nadie les hurte la triple condición de «catalanes, españoles y europeos».

Afirmó que nadie va a «empobrecerlos» ni a permitir que «la inestabilidad política» que generan esas decisiones afecte a la recuperación económica.

El presidente del Gobierno español recordó que estos comicios «no tocaban ahora» porque los mandatos son de cuatro años y que es la segunda vez en Cataluña que se adelantan, además de intentar celebrar un referéndum «ilegal» el pasado año.

Según precisó, el presidente de la Generalitat está en su derecho de convocar elecciones porque tiene la facultad de disolver la Cámara y convocar cuando lo estime oportuno, pero «unas elecciones cuyo único objetivo es elegir el Parlamento de Cataluña, que a su vez elegirá al Gobierno (autónomo) catalán», recalcó.

Los comicios del próximo mes serán los terceras de la región en cinco años, periodo marcado por las tensiones políticas entre el gobierno regional y el estatal ante las reivindicaciones nacionalistas de los primeros, que han derivado en un incremento del independentismo en la región.

También te podría gustar...

Comentários no Facebook

error: Derechos reservados.