Familias de escasos recursos producen hortalizas mediante hidroponía

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Mérida.- Pasillos, techos y patios urbanos son utilizados por familias de escasos recursos para la producción de hortalizas mediante hidroponía, que además de ayudarles a mejorar su alimentación, generan ingresos económicos por su venta.

Mérida, 14 Febrero 2015.- Pasillos, techos y patios urbanos son utilizados por familias de escasos recursos para la producción de hortalizas mediante hidroponía, que además de ayudarles a mejorar su alimentación, generan ingresos económicos por su venta.

Rábano, cilantro, lechuga orejona, acelga, zanahoria, calabaza italiana y chile habanero son algunos de los alimentos que se obtienen mediante la hidroponía y semihidroponía, o gracias a la reutilización del agua.

Basado en un modelo de producción contra el hambre para la zona urbana de Mérida, autoridades federales y del ayuntamiento local apoyan con capacitación, insumos y semillas a amas de casa.

Tal es el caso de María Exaltación Sabido Canché quien, tras varios meses de aprendizaje, ya comercializa sus productos.

“Hace algún tiempo no sabía que era de hidroponía, ahora ya no necesito que me den las plántulas, yo misma siembro y cultivo la semilla, tengo mis clientes que prefieren venir a comprar su cilantro o chile fresco, que ir a la tienda o al mercado”, destacó.

El supervisor de este proyecto municipal, Javier Acosta Carrillo, dijo que durante dos años se desarrolló una investigación y una propuesta que permitiera el cultivo de hortalizas, a excepción de tubérculos, mediante esta técnica “bajo agua”.

Cajas contenedoras, tubos de pvc, incluso hule espuma en vez de foami agrícola, son algunos de los elementos básicos para producir “bajo el agua”, la se complementa con nutrientes químicos como son potasio, fósforo y nitrógeno diluidos en el vital líquido.

Durante un periodo de 20 días, explicó, esta agua ha de circular por los tubos y las cajas alimentando las raíces de las plantas, sin desperdiciar una sola gota, las cuales además de crecer de buen tamaño, son resistentes a plagas e insectos.

Sin embargo, la importancia de este método en las áreas urbanas radica en el aprovechamiento de los espacios que son cada vez más reducidos, pese a ello, la producción en tubos o cajas, permite aprovechar los espacios y cultivar varias hortalizas a la vez.

Indicó que también es posible cultivar hortalizas como tomate saladet o calabaza italiana, rábano, cilantro, incluso, hay quienes aprovechan para la producción de hierbas aromáticas o medicinales, tales como orégano grueso, albahaca o cebollina (cebollín).

Durante tres meses, unas 160 familias que habitan en colonias marginadas con altos índices de pobreza, fueron capacitadas en hidroponía, así como en técnicas de cultivo y manejo de hortalizas, elaboración y preparación de insecticidas orgánicos y bio-composta.

Para doña María Exaltación, la oportunidad de apoyar a la economía familiar con la venta de su producción casera, le ha llevado a habilitar espacios, como su pequeño jardín, como área de cultivo para tomate y chile habanero.

El siguiente paso del proyecto se orienta al cultivo de plantas que conformen barrera natural contra insectos (tanto para aquellos que afectan a las planta como a la salud humana), tales como nim, chaya y cebollina, entre otras.

Además, una vez que se ha aprovechado el fruto de alguna de estas hortalizas, como el rábano o la remolacha, las hojas y raíces pueden ser empleadas para la alimentación de aves de traspatio en aquellos casos donde existan solares urbanos amplios.

 

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