Medicamentos filtrados al medio ambiente podrían afectar a los animales, según estudio

Los riesgos e impactos que estos contaminantes representan a la salud, a los animales silvestres y a sus ecosistemas apenas comienza a investigarse y a comprenderse

Los riesgos e impactos que estos contaminantes representan a la salud, a los animales silvestres y a sus ecosistemas apenas comienza a investigarse y a comprenderse


Ciudad de México, 15/octubre/2014.–
Las poblaciones humanas en crecimiento requieren cada vez más cantidades de productos farmacéuticos para mantener la salud y combatir enfermedades.

Es por ello que un estudio reciente sugiere que estos fármacos usados en humanos y animales se dispersan constantemente en ambientes acuáticos y terrestres siendo ingeridos por distintos tipos de organismos. Los productos farmacéuticos están diseñados para tener repercusiones biológicas en bajas concentraciones, lo cual los convierte en contaminantes potenciales del ambiente.

El estudio contempla que la disminución de las poblaciones de muchas especies que habitan en ambientes alterados por el humano se debe a razones que no pueden explicarse con totalidad. “Creemos que es el momento de explorar los posibles retos de los ecosistemas. Como otros factores de estrés al ambiente, los fármacos en el ambiente también deberían investigarse”, indica.

Los riesgos que estos contaminantes representan para la salud a largo plazo en los animales silvestres y a sus ecosistemas apenas comienza a investigarse y a comprenderse. Una razón por la que algunos animales son más susceptibles a presentar reacciones a los productos farmacéuticos, es porque no poseen los sistemas metabólicos ni de excreción como los humanos, para quienes se dirige el producto.

El estudio que se titula “Medicar al medio ambiente: evaluación de riesgos de los productos farmacéuticos para la vida silvestre y ecosistemas”, publicado en un número especial de la revista Transacciones Filosóficas de la Royal Society y fue editado por Kathryn E. Arnold, Ross Brown, Gerald Ankley y John Sumpter.

El número incluye una recopilación de investigaciones que se centra en los riesgos de las conglomeraciones de farmacéuticos para la vida silvestre de vertebrados. “En algunos casos, los efectos pueden ser dramáticos, como la casi extinción de tres especies de buitre en la India después de consumir cadáveres de animales que fueron ‘tratados’ con diclofenaco para inflamaciones”.

La investigación señala que existen más de 4 mil medicamentos que se utilizan en todo el mundo para la asistencia sanitaria médica y veterinaria cuyos desechos podrían tener efectos sutiles, pero que su impacto podría ser potente y significativo.

 

Algunos productos farmacéuticos o desechos químicos terminan en plantas de tratamiento de aguas residuales y terminan siendo consumidas por diferentes organismos.

Algunos productos farmacéuticos o desechos químicos terminan en plantas de tratamiento de aguas residuales y terminan siendo consumidas por diferentes organismos.


Por ejemplo, los cambios en los comportamientos de los peces y pájaros al exponerse a a bajas concentraciones de drogas psiquiátricas pueden alterar sus patrones de alimentación y niveles de actividad.

Los dos casos que cita el estudio donde se demuestra que los farmacéuticos tienen efectos a la vida silvestre, son las pruebas de la feminización de los peces machos que habitan en ecosistemas debajo de las plantas de tratamiento de aguas residuales donde se desechan las píldoras abortivas y de reemplazo de hormonas. Susan Jobling de la Universidad de Brunel encontró que uno de los efectos es la repercusión en los rasgos reproductivos de especies acuáticas y expuso que el éxito reproductivo de los machos en grupos disminuye con el aumento de la feminización, mientras que los peces intersexuales sí logran aparearse.

El grupo de Jobling ha estimado un aumento modesto en equivalentes de estrógeno en los cursos de agua del Reino Unido que podría continuar hasta el 2050. El segundo caso es de tres especies de buitres asiáticos que se encuentran en un estado de peligro por la toxicidad aguda después del consumo de agua de los canales de ganado que es tratada con diclofenaco. “Los fármacos pueden dispersarse a través del entorno por múltiples y complicadas vías que van desde la producción de estas medicinas, la ganadería, la acuicultura, los animales domésticos y los pacientes humanos”, explica el estudio.

Por lo que también sostiene que los farmacéuticos se dispersan directamente en el medio ambiente o por plantas de tratamiento de aguas residuales y vertederos. El destino de estos productos son finalmente los ambientes acuíferos y terrestres. Otro caso que se ha estudiado por parte de Kathryn Arnold de la Universidad de York es el Estornino común de Europa, una especie de ave que se alimenta de invertebrados que ingieren fármacos y descubrió que la exposición a largo plazo en un ambiente con dosis de fluoxetina (Prozac), altera el comportamiento y balance de masa en esta especie. Con el uso de miles de productos farmacéuticos en el mundo, el análiss también determina que se requiere mayor investigación para evaluar los verdaderos impactos y riesgos que esto supone al ambiente.

El estudio determina que uno de los factores importantes es que no existe suficiente evaluación de impacto ambiental por parte de la aprobación de empresas farmacéuticas y que existe todavía falta de información sobre experimentos de estos medicamentos. “Hay una falta de supervisión y regulación del medio ambiente, tanto en los países desarrollados como los que están en desarrollo”, explica. (SinEmbargo)

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