Requieren prácticas sustentables incorporar a ciencias sociales

El eje social de la sustentabilidad hasta ahora ha estado quedando en segundo plano, dijo la investigadora Karen Damián Rojas en el marco de la Feria de las Ciencias y las Humanidades, en el Museo de la Luz. (Foto: Myriam Vidal).

El eje social de la sustentabilidad hasta ahora ha estado quedando en segundo plano, dijo la investigadora Karen Damián Rojas en el marco de la Feria de las Ciencias y las Humanidades, en el Museo de la Luz. (Foto: Myriam Vidal).

·        “Al intentar implementar súper tecnologías en una comunidad (…) deben hacerse estudios sociales previos porque estamos alterando las tradiciones, la cultura, etc.”, Karen Damián Rojas.

Ciudad de México, 29 de octubre de 2018.- Mientras las ciudades sigan creciendo y sus habitantes continúen tratando a la noche como a una extensión del día, la contaminación lumínica seguirá siendo un problema con daños irreversibles para el ambiente, la salud humana y la ciencia.

No hay mejor solución que bajar el consumo (habitacional y de oficinas) de luz por las noches, aunque también existen otras alternativas sustentables, mismas que solo podrán implementarse adecuadamente si se tiene un buen entendimiento del contexto social en el que se insertan; por ejemplo, que el alumbrado público ilumine hacia abajo, explicó Karen Damián Rojas, investigadora en materiales sustentables.

El daño a los ciclos circadianos de las especies; la desorientación de tortugas marinas, que llegan a morir a las ciudades y playas, atraídas por la luz; la muerte de aves que se estrellan contra los edificios, así como la falta de descanso en humanos, que conlleva a problemas de salud, podrían fácilmente prevenirse.

“La solución más simple y eficiente sería cambiar nuestras luminarias, principalmente el alumbrado público, porque es el que más abunda en las ciudades”, explicó Rojas.

Sin embargo, introducir estos cambios tecnológicos, como: nuevas luminarias, focos hechos de botellas reciclables, celdas solares, etcétera, le exige a científicos y emprendedores empezar a tomar en cuenta un eje de la sustentabilidad que hasta ahora ha quedado en segundo plano: la investigación social.

“Al intentar implementar súper tecnologías en una comunidad (…) tienen que hacerse estudios sociales previos porque (de otro modo) estamos alterando las tradiciones, la cultura, etcétera.”, explicó Rojas.

En opinión de la investigadora, el diálogo y los impactos sociales han estado quedando relegados ya sea por conflictos políticos o económicos; también, recomendó comenzar primero con acciones individuales para después replicarlas a nichos más grandes.

“Sugiero empezar por nosotros, organizarnos y apoyar para bajar nuestros niveles de consumo. No se va a poder cambiar a todo el mundo pero es importante seguir generando conciencia desde la parte social y cultural”, concluyó.

La charla de Rojas se llevó a cabo en el Museo de la Luz en el marco de la Fiesta de las Ciencias y Humanidades 2018 de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la Universidad Nacional Autónoma de México.

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