¿Por qué en las iglesias se pone a la Virgen a la izquierda y a san José a la derecha?

old_catholic_17th_c_altar
Muchas iglesias del mundo presentan esta disposición de estatuas. ¿Por qué?

Cuando entra uno en una iglesia católica en muchos lugares del mundo, es muy común ver una estatua de la Virgen María en el lado izquierdo del altar y una estatua de san José en el derecho.

Quizás nunca te hayas percatado, pero ahora que lo sabes lo vas a ver por todas partes.

Bueno, pues esa disposición no es ninguna coincidencia.

Es cierto que no hay normas o reglas específicas en relación a la colocación de las estatuas; la Instrucción General del Misal Romano solo señala que hay que evitar “que su número aumente indiscriminadamente. De aquí que se haga la disposición de las imágenes con el debido orden, para que la atención de los fieles no se desvíe de la celebración misma. Por lo tanto, de ordinario, no haya más de una imagen del mismo Santo” (IGMR 318).

En el pasado existía el hábito de colocar la estatua del santo patrón de la parroquia en el centro de la iglesia, encima del tabernáculo, pero esa tradición ha ido decreciendo recientemente en favor de un crucifijo central.

En lo que respecta a la colocación de María, normalmente se encuentra a la izquierda, dado que en ese lugar se encuentra a la derecha de Jesús desde “su punto de vista”, desde el punto de vista de alguien que mira desde el sagrario.

Esto concuerda con la tradición judía de sentar a la Reina Madre a la mano derecha del Rey. Se narra en 1 Reyes que: “Betsabé fue a presentarse al rey Salomón para hablarle de Adonías. El rey se levantó, fue a su encuentro y le hizo una inclinación. Luego se sentó en su trono, mandó poner un trono para la madre del rey, y ella se sentó a su derecha” (1 Reyes 2,19).

El papa Pío X confirma esta tradición en Ad Diem Illum Laetissimum al declarar que “María se sentó a la derecha de su Hijo”.

Otra explicación está en el hecho de que la izquierda de la iglesia se conoce como el “lado del Evangelio” de la iglesia y María es considerada bíblicamente como la “nueva Eva”, con su función central en la Historia de la Salvación.

En las iglesias orientales también se coloca un icono de la Madre de Dios en el lado izquierdo del iconostasio que separa el sagrario de la nave de la iglesia. En una descripción se explica que “la Madre de Dios sostiene al Niño Jesús, y representa el comienzo de nuestra Salvación”.

La presencia de san José en el lado derecho es vista, pues, a la luz del papel privilegiado de María. (También suele suceder que otro santo sustituya el lugar de san José).

Sin embargo, si se coloca un icono del Sagrado Corazón en el “lado de María”, entonces la estatua de María pasa al “lado de José”, ya que asume una posición menos prominente que la de su Hijo.

En cierto tiempo de la Iglesia también existió la tradición de segregar los sexos, colocando a mujeres y niños en un lado y a hombres en el otro lado de la iglesia. Esta podría ser la razón por la que algunas iglesias tienen a todas las santas mujeres a un lado y a los santos varones a otro.

Así que, aunque no hay ninguna regla imperativa, la disposición tradicional entre izquierda y derecha se desarrolló con el tiempo basándose en textos bíblicos y varias tradiciones culturales.

También te podría gustar...

Comentários no Facebook