En los recortes a la inversión pública Pemex es la sacrificada

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Los recortes y la reducción del gasto, principalmente en inversión, que ha presentado Pemex han impactado de manera negativa a la inversión pública, especialmente en el campo energético, coincidieron expertos.

Ciudad de México.- Los recortes y la reducción del gasto, principalmente en inversión, que ha presentado Petróleos Mexicanos (Pemex) han impactado de manera negativa a la inversión pública, especialmente en el campo energético, coincidieron expertos.

En el primer semestre del año, la inversión física del sector público fue por 284,869 millones de pesos, una disminución de 22.5%, en términos reales y respecto de lo registrado en los primeros seis meses del 2016, de acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

De este total, 40% lo representa la inversión en el sector energético con 114,601 millones de pesos. Este monto significó una disminución anual de 36.9%, la reducción más alta desde 1990, año desde donde tiene registro la SHCP.

La inversión en el sector energético se compone de dos rubros, el primero es hidrocarburos, el cual presentó una reducción de 35.4%; mientras que el segundo es el eléctrico, el cual tuvo una contracción en la inversión física de 49.3%; ambos respecto del primer semestre del 2016.

José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), explicó que lo anterior se debe a que el gobierno federal está privilegiando el equilibrio en las finanzas públicas a través de recortes a la inversión, particularmente en la energía a pesar de que ello constituya un freno para el avance del sector.

“Pemex es un microcosmos de las finanzas públicas y el desajuste financiero que está teniendo influye sobre el panorama general de las finanzas públicas (…) el gobierno está buscando compensar estos ajustes con las inversiones que pueda llegar a hacer el sector privado”.

Durante el primer semestre del año, Pemex registró una caída en su gasto de 23.2%, en términos reales y respecto del mismo periodo del 2016, con un total de 201,186 millones de pesos.

En el 2016, la petrolera fue la más sacrificada en los recortes al gasto público, pues de los 132,000 millones de pesos que se ajustaron, 100,000 millones de pesos fueron sobre la empresa productiva del estado.

“El recorte en inversión no es una buena noticia, pero es entendible en el sentido del poco margen de maniobra que trae Pemex y en esta sustitución de recursos que se tienen por parte del sector privado en el sector energético”, indicó James Salazar, subdirector de Análisis Económico de CIBanco.

APPS y PPS, las opciones

Luis Madrazo Lajous, titular de la Unidad de Planeación Económica de Hacienda admitió que, si bien hay un impacto en el gasto de inversión e infraestructura, las reformas estructurales ayudarán a mitigar este sacrificio al incrementar la productividad y la rentabilidad de las inversiones que se deriven de las mismas.

“Esto nos va a permitir una movilización muy importante de la inversión, particularmente la privada y de las Asociaciones Público-Privadas (APPS), las cuales pueden compensar en gran medida, e incluso superar, los ajustes que ha tenido que hacer el sector público”, expuso al presentar el reporte del segundo trimestre de las finanzas y deuda pública.

Raymundo Tenorio, economista del Tecnológico de Monterrey, explicó que otra opción en la que se está apoyando el gobierno federal para mitigar el gasto en inversión son los esquemas de Proyectos para Prestación de Servicios (PPS), los cuales se financian con aportaciones del gobierno federal y estatal.

“Si se necesita un hospital, el gobierno lanza una convocatoria a privados para que ellos lo construyan. Entonces lo que hace el gobierno es pagar las anualidades de esos proyectos porque como no tiene dinero para levantar el hospital en un año con recursos de inversión pública, acude a estos esquemas de PPS”.

Comentó que el gasto en inversión debería estar más supervisado ya sea por un Consejo Fiscal o bien, como se hacía antes en los proyectos de Pemex, los cuales eran vigilados por observadores ciudadanos.

Héctor Villarreal, director general del Centro de Investigación Económica Presupuestaria, agregó que probablemente el rumbo de Pemex es convertirse en una empresa chiquita, en el sentido de que se especialice más y con negocios más focalizados, “podría ser su única salvación”.

“Me da la impresión de que Pemex sí está recibiendo los requerimientos financieros del sector público que vienen en la Ley de Ingresos, pero en lugar de invertir estos recursos se está financiando operación, y de ser el caso sería algo muy serio”, afirmó.

(Elizabeth Albarrán)

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