Muere en un accidente automovilístico el escritor mexicano Ignacio Padilla

El escritor mexicano Ignacio Padilla - EFE

El escritor mexicano Ignacio Padilla – EFE

El escritor mexicano Ignacio Padilla, uno de los máximos exponentes de la llamada Generación del Crack, ha fallecido, a los 47 años, según informó la Secretaría de Cultura de México. Lamento el fallecimiento de Ignacio Padilla, un hombre de letras en el más amplio sentido de la palabra. Mi pésame a su familia, escribió en su cuenta de Twitter el secretario de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa.

Nacido en la Ciudad de México en 1968, el autor era miembro de la la Academia Mexicana de la Lengua (AML) desde 2011. En 1996, Padilla y un grupo de colaboradores, entre ellos Jorge Volpi, Eloy Urroz, Pedro Ángel Palou y Ricardo Chávez, lanzaron el «Manifiesto del Crack», que tenía como objetivo renovar la literatura mexicana.

Padilla publicó unos 30 libros que abarcan cuento, novela, ensayo, crónica, teatro y literatura para niños. Entre sus obras destacan «La catedral de los ahogados» (premio Juan Rulfo para Primera Novela 1994), «Si volviesen sus Majestades» (1996), «Amphitryon» (premio Primavera de Novela 2000), «Espiral de artillería» (2003) y «La gruta del toscano» (Premio Mazatlán de Literatura 2007). 

Este año publicó la obra «Cervantes y Compañía», una serie de ensayos en coincidencia con el 400 aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes y del William Shakespeare.

En 2006 ABC entrevistó a Padilla a raíz de la publicación de su primer libro de viajes «La Gruta del Toscano». En esa entrevista el escritor hablaba sobre lo poético del abismo y sus terrores. Sostenía Padilla que existe una lírica inmemorial, desde los dioses del Olimpo -que habitaban en unos macizos a cuya cumbre no podía uno llegar- hasta las montañas simbólicas utilizadas por el fascismo o por el nacionalsocialismo: «O bien con los ingleses: el espíritu de vencer a la naturaleza, el hombre que llega hasta el punto más alto… el descenso órfico para renacer convertido en un nuevo ser. El vientre de la ballena. La cueva, el corazón del monstruo que hay que vencer. Todo ello adquiere en el romanticismo una intensidad extremada y que yo pongo en cuestión en esta novela».

En su libro hablaba sobre el infierno en la tierra desde una perspectiva dantesca, en la que los círculos del infierno tomaban un a dimensión más terrenal. «Supuestamente contiene los nueve. Pero yo no he querido plantear de manera definitiva si esta gruta es la encarnación del infierno de Dante. La topografía y la orografía es idéntica al infierno dantesco. Mi teoría es que se trata de un cono invertido, un anfiteatro supuestamente excavado en los antípodas por la caída de Lucifer y extrañamente cubierto por una caverna».

Uno de los puntos de partida de «La Gruta del Toscano» fue el descubrimiento en el año 2000 del cadáver de George Mallory en el Himalaya, 75 años después de su muerte: «A resultas de lo cual se realizó una investigación que concluyó que Mallory no llegó a la cumbre del Everest -asegura Padilla-. Se especulaba con romanticismo que finalmente quien había conquistado la cumbre 25 años después fue un neozelandés, pero Mallory resultó ser una figura muy interesante: poeta, loco, espía, amigo de escritores, exhibicionista, una figura apasionante, epicentro de novelas. Pero he querido reinventar a Mallory y reinventar a todos los locos, a todos los montañistas y a todos los excéntricos que intentaron y conquistaron cumbres». (EFE)

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