IMSS: Menores pueden padecer episodios depresivos, alerta a padres de familia

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  • Hoy en día las niñas y niños presentan más estrés porque su estado de ansiedad es mayor, debido a que reciben información distorsionada de la realidad a través de los medios de comunicación, incluyendo las redes sociales
  • Es importante atender los síntomas porque una niña o niño que crece con estrés se convertirá en un adolescente o joven con episodios depresivos muy fuertes

Mérida Yucatán.- Los episodios depresivos son estados de melancolía, con sentimientos de autodevaluación y de profunda tristeza, quienes lo padecen sienten que no logran superar sus emociones y se retraen; pueden sentir este tipo de emociones más de dos a tres años, de tal manera que debe ser atendido de manera profesional, indicaron especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán.

Es por esto que se exhorta a madres y padres de familia a estar al pendiente de los estados de ánimo que presentan los menores de edad, ya que pueden ser afectados por los episodios depresivos, apuntó el médico psiquiatra, Diego Sánchez Uluac, especialista del Seguro Social en el estado.

Hoy en día las niñas y niños presentan más estrés porque su estado de ansiedad es mayor, ya que reciben diversos mensajes distorsionados de la realidad a través de los medios masivos de comunicación -especialmente de la televisión, videojuegos y diversos aparatos electrónicos y redes sociales, lo que afecta su autoestima y confianza en sí mismos-.

También hay cuestiones relacionadas con la alimentación y con la carga genética que pueden predisponer a que este grupo poblacional padezca de episodios depresivos.

Las y los menores generalmente externan su estrés, ansiedad o depresión, a través de desórdenes del sueño, es decir, tienen pesadillas, terrores nocturnos e insomnio, lo que indica que algo podría estarle pasando algo en cuanto a su salud mental.

De igual forma, comienza a somatizar sus emociones, y es importante tener en cuenta que no es común que antes de los 11 o 12 años de edad, tenga problemas de salud como gastritis, dolores de cabeza o dermatitis.

En el colegio suelen presentar bajo rendimiento escolar y dificultad para convivir con sus compañeros de clase, así como problemas con las figuras de autoridad.

Es importante atender los síntomas porque una niña o niño que crece con estrés podría convertirse en un adolescente o joven que sufre de episodios depresivos muy fuertes, que pueden complicar su superación o, en el peor de los casos, que tengan tendencias o pensamientos suicidas.

Si madres y padres de familia, así como tutores, observan que las y los menores tienen problemas de aprendizaje o trastornos del sueño, no deben restarle importancia, ya que su de no atenderlos a tiempo podrían tener serias consecuencias en su desarrollo.

En el Seguro Social hay especialistas capacitados para otorgar la atención que se requiere para superar de la mejor manera este tipo de padecimiento y poder mantener un adecuado desarrollo social. En caso de que su familiar requiera de esta atención, es importante acudir a su Unidad de Medicina Familia para que sea canalizado al especialista.


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(Periodismo Digital)

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