EU acelera reconciliación con Cuba

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WASHINGTON, 8 de abril de 2015.- El Departamento de Estado norteamericano se encuentra en la fase final del proceso de revisión de la presencia de Cuba en la lista de países que patrocinan el terrorismo, y el presidente Barack Obama ofreció actuar con rapidez una vez que reciba la recomendación de la dependencia.

El gobierno “ha estado en esta tarea durante algunos meses y creo que es muy claro que estamos en el fin de ese proceso, estamos terminando ese trabajo”, dijo la subsecretaria de Estado para América Latina, Roberta Jacobson.

Sin embargo, la diplomática añadió que no puede decir “exactamente” cuándo el Departamento de Estado enviará su recomendación al presidente Barack Obama, “porque el proceso aún no ha sido completado”.

Poco antes, Ben Rhodes, asesor de Obama en el Consejo de Seguridad Nacional, había dicho que el proceso de revisión sobre la presencia de Cuba en la polémica lista se encontraba en su “fase final”.

Por su parte, Barack Obama prometió que actuará con rapidez una vez que reciba una recomendación del Departamento de Estado sobre la conveniencia de retirar a Cuba de la lista estadunidense de Estados que patrocinan el terrorismo.

Tampoco el mandatario ofreció una señal clara sobre su tendencia o el plazo para su decisión. “Tan pronto como reciba una recomendación, voy a estar en condiciones de actuar en consecuencia”, dijo Obama en una entrevista con la National Public Radio.

El mandatario dejó claro que su decisión no se basará en “si se involucran en actividades represivas o autoritarias en su propio país”, sino en las “actividades actuales del gobierno cubano” respecto al terrorismo.

Cuba está en la lista de patrocinadores del terrorismo desde 1982, cuando estaba ayudando a insurgencias marxistas. Pero en la actualidad está contribuyendo a un proceso de paz con las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

“Creo que hay una oportunidad real aquí, y vamos a seguir (…) avanzando en ello”, dijo Obama.

Y agregó: “Lo que estoy diciendo es que voy a realizar un examen muy detenido de lo que el Departamento de Estado recomiende”.

Al anunciar el pasado 17 de diciembre el inicio del acercamiento con Cuba, después de medio siglo de enfrentamientos, Obama había pedido al Departamento de Estado que revisara la presencia de Cuba en la lista de acuerdo con la legislación vigente.

Estados Unidos y Cuba ya iniciaron una agenda de conversaciones bilaterales, pero la parte cubana dejó claro que consideraba de fundamental importancia que el país sea retirado de la lista para que avancen las tentativas de restablecer relaciones diplomáticas.

Luego del histórico anuncio, diversas voces expresaron su confianza de que el retiro de Cuba de esa lista podría ser anunciado antes de la Cumbre de las Américas, que comienza el viernes en Panamá.

En febrero, el secretario de Estado, John Kerry, dijo que la eventual exclusión de Cuba de la polémica lista no era objeto de negociación en las conversaciones bilaterales.

“Hay negociaciones ahora mismo sobre la retomada de las relaciones diplomáticas. (…) La designación sobre países que promueven el terrorismo es un proceso separado, no es una negociación”, aclaró el jefe de la diplomacia estadunidense.

La lista de Estados Unidos  sobre países que apoyan el terrorismo está integrada además por Sudán e Irán.

Descartan anuncio sobre la reapertura de embajadas

Por otra parte, la Casa Blanca reconoció ayer que no esperaba un anuncio formal sobre el momento en que Estados Unidos y Cuba reabrirán embajadas en sus respectivos países antes de la Cumbre de las Américas que se realizará esta semana.

“No anticiparía que estemos formalizando la apertura de las embajadas antes del encuentro”, dijo Ben Rhodes en una sesión informativa antes del viaje del presidente Barack Obama a Jamaica y Panamá.

Sobre el tema, el presidente Obama dijo que “nuestra esperanza es estar en una posición donde podamos abrir una embajada allí, que podamos empezar a tener contactos más regulares”.

En una entrevista a principios de marzo, Obama afirmó que esperaba que Estados Unidos pudiera abrir una embajada en Cuba para el momento de la Cumbre de las Américas.

Obama llevará su legado a Panamá

El presidente Barack Obama se propone presentar, ante la Cumbre de las Américas que se iniciará el viernes en Panamá, su legado en la búsqueda de una mejor relación de Estados Unidos con los países de la región, dijo ayer uno de sus asesores.

“Estamos tratando de presentar el legado del presidente Obama en las Américas, como un líder interesado en el diálogo en los temas que afectan la vida cotidiana de los ciudadanos”, dijo Ricardo Zúñiga, responsable para el Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional (CSN).

Ese legado de Obama para la región, dijo Zúñiga, no se limita al histórico reencuentro de Washington y La Habana, aunque esa iniciativa recibió el aplauso y el apoyo unánime de todo el continente.

También está plasmado en la firma de decretos que impulsan importantes cambios en la situación de millones de inmgirantes ilegales, el nombramiento de un enviado especial para el proceso de paz en Colombia, y la Alianza para la Prosperidad para los países de América Central.

Zúñiga, quien jugó un papel central en los contactos secretos que condujeron al anuncio de la aproximación con Cuba, reiteró que Obama y el líder cubano Raúl Castro deberán tener “alguna oportunidad” de verse en la cumbre de Panamá, pero insistió en que no existe una reunión formal en agenda.

“Nosotros estamos satisfechos con el ritmo de las conversaciones bilaterales, esto se está llevando a cabo como debe ser”, apuntó el funcionario estadunidense.

El gobierno norteamericano, dijo, está seguro de estar “en el rumbo correcto, y podremos platicar en algún momento sobre algunos detalles importantes”.

Obama y Castro serán los protagonistas casi excluyentes de la Cumbre de las Américas, una reunión en que por primera vez estarán representados todos los países del continente.

El pasado 17 de diciembre, Estados Unidos y Cuba tomaron por sorpresa a todos al anunciar la intención de iniciar el proceso de restablecimiento de sus relaciones diplomáticas, después de medio siglo de enfrentamientos.

Representantes de varios colectivos cubanos, afines al gobierno, mostraron ayer su apoyo a una posible reunión entre Obama y Castro en el marco de la VII Cumbre de las Américas.

“Consideramos (bueno) todo lo que se pueda resolver por el diálogo, el intercambio civilizado es positivo”, dijo a los periodistas Liaena Hernández, una de las voceras de la delegación cubana que participará en foros paralelos a la Cumbre.

 

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