¿Cómo manejar los defectos de tu pareja?


Hay defectos con los que puedes ceder o negociar, pero hay otros que no estás dispuesta a tolerar tan fácilmente. Identifícalos.

Si bien es cierto que la apariencia física es un elemento a considerar al establecer una relación, también lo es que el carácter y la personalidad de los integrantes de una pareja son definitivo para que escriban juntos una historia con tropiezos ahorrados.

Por eso, es estratégico que reflexiones sobre los defectos que en tu opinión tiene tu pareja y definas con qué tipo de ‘detallitos’ estás o no dispuesta a vivir. Antes de lanzarte a los brazos del prospecto y darle el sí, vale la pena valorar algunas situaciones que pueden darte mucha luz para tomar una buena decisión: no se trata de desanimarte, tan sólo de cuidar tu corazón.

Por dónde empezar

Tere Díaz y Manuel Turrent, autores del libro 29 claves para encontrar pareja, Editorial Grijalbo, explican que elegir pareja es escoger una serie de problemas inevitables; por eso tu elección ha de considerar las siguientes preguntas: ¿Cuáles son los problemas que consideras enfrentar? ¿Cuáles serían los asuntos que te desbordarían al grado de llevar a un fracaso rotundo tu nueva relación?

Los expertos comparten los resultados de una investigación que hizo el estadounidense John Gottman en este tema: “dio seguimiento por décadas a una infinidad de parejas en el transcurso de su relación amorosa. Su estudio dedujo que todas ellas tuvieron dos tipos de problemas solubles e irresolubles. Los primeros son aquellos que bien manejados se resuelven y terminan, y los segundos se relacionan con asuntos esenciales en la vida de uno o de los dos miembros de la pareja: son dificultades que tienen que ver con sueños y deseos profundos de las personas, probablemente gestados desde la infancia, y por eso acompañarán su convivencia todo el tiempo que dure la relación”.

No se trata de etiquetar si es correcto o no que sea impuntual o desorganizado, porque habrá féminas a quienes no les cause ningún problema estas situaciones, pero sí –y tremendo- el hecho de que sea el alma de la fiesta u ‘ojito alegre’. Si él tiene características que te incomodan o provocan molestia, es momento de que reflexiones qué tan importante es eso para ti y lo valores bajo la mira de que tu salud emocional es la prioridad.

La relación perfecta no existe, como tampoco el caballero de armadura dorada que tenga cero defectos, pero esto no te exenta de elegir un compañero con quien además de fluir, sumes experiencia y amor a tu vida.

Tere Díaz y Manuel Turrent afirman que la riqueza de las segundas o terceras vueltas en las relaciones amorosas consiste en la capacidad de elegir mejor para generar una relación más madura y adaptada a la persona que eres hoy, y aseguran que entrar a una relación que desde el principio da muestras de que ‘algo anda no muy bien’ con la creencia ‘yo lo voy a cambiar’, es la antesala del fracaso.

El escritor Zig Zilgar dijo: “La persona más influyente con la que hablarás todo el día eres tú. Ten cuidado entonces acerca de lo que te dices a ti mismo”, así que mi reina, la tarea por hacer es pensar, seguir la intuición y ser honesta contigo misma.
Por: Ángel Celeste

 

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