Corte falla en pro de proyecto en Holbox


El asesor de la empresa Península Maya Developments advierte que están redefiniendo el conjunto turístico

CIUDAD DE MÉXICO, 7 de septiembre.-  División, confusión y una serie de conflictos entre ejidatarios y empresarios que han llegado a los tribunales ha ocasionado un conflicto social que cada vez va en aumento, provocando un infierno en la paradisiaca isla quintanarroense de Holbox, a pesar de que la justicia mexicana ya inclinó su balanza.

Un grupo de ejidatarios se sintió engañado años después de haber vendido sus tierras al grupo Península Maya Developments, del empresario Fernando Ponce, para impulsar un desarrollo turístico en el lugar. Los expropietarios de los terrenos buscaron, mediante argumentos legales, volver a ser dueños de las hectáreas vendidas años atrás.

Sin embargo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya se pronunció sobre el caso, favoreciendo a la empresa de Ponce García y a su desarrollo turístico, pues en noviembre de 2012 y por mayoría de tres sobre dos, los ministros de la Segunda Sala revocaron la sentencia dictada en julio de 2010 por un tribunal unitario agrario, misma que declaraba la nulidad de la venta de lotes a Península Maya Developments por irregularidades en el procedimiento para desincorporarlos del patrimonio ejidal.

Además, en medio del caos social que se vive ahora en Holbox, el pasado 24 de julio elementos de la Marina detuvieron a 16 personas por presuntamente cometer delitos contra el medio ambiente, como devastar manglar y especies protegidas de la isla.

Las reacciones por parte de quienes se oponen al desarrollo turístico no se hicieron esperar y acusaron al grupo empresarial de fomentar la represión y mantener encerrados en la prisión a los comuneros detenidos.

La historia que ha dividido a gran parte de los habitantes de Holbox tiene sus antecedentes el 11 de diciembre de 2005, con la celebración de una asamblea general de ejidatarios a la que asistieron el Comisariado Ejidal del lugar, el Consejo de Vigilancia, el delegado de la Procuraduría Agraria en el Estado de Quintana Roo, el notario público suplente 33, así como 114 ejidatarios de un total de 116.

Dicha asamblea fue fundamental, pues se aprobaron por unanimidad, entre otros puntos, la autorización a diversos beneficiarios (ejidatarios y posesionarios reconocidos por la asamblea) para adoptar el dominio pleno sobre sus parcelas, esto con el fin de venderlas en un futuro.

En febrero de 2006 y tras varios años de intensa labor de convencimiento entre los ejidatarios para que enajenaran sus tierras, Fernando Ponce inició el proceso de compra de lotes, de 116 ejidatarios, 70 aceptaron vender su parcela y aceptaron la suma de dinero ofrecida por el empresario.

Así, Ponce García obtuvo lotes ejidales en la playa para desarrollar el proyecto de Península Maya, conocido como La Ensenada, abarca 980 hectáreas de las que sólo habrá construcciones en 92, y contempla tres hoteles boutique, 875 villas y condominios, un canal así como lagos artificiales.

Fue hasta 2010 que, con el argumento de desconocer la Ley Agraria en lo que respecta de adquirir el dominio pleno de las tierras ejidales para ceder o enajenar derechos parcelarios, y tras consultar a diversos abogados como Armando Miranda, nueve de los ejidatarios decidieron emprender un proceso jurídico para recuperar las tierras vendidas.

Demandaron ante el Tribunal Unitario Agrario del 44 Distrito, con residencia en Chetumal, Quintana Roo, la nulidad de los contratos de aportación y transmisión de propiedad celebrados entre el empresario y los ejidatarios así como la restitución de las parcelas, devolviendo las cosas al estado que guardaban antes de la celebración de los contratos.

Tras realizar un análisis exhaustivo de la Ley Agraria, principalmente de su artículo 84, y del Código Civil Federal, así como la revisión de las pruebas aportadas, tanto por el grupo de ejidatarios como por la defensa de Península Maya Developments y demás empresarios y empresas relacionadas como Javier Castilla Roche y The Bank of New York Mellon, los magistrados dieron la razón a los antiguos dueños de las parcelas vendidas.

Hubo apelaciones por parte de los abogados de Fernando Ponce y la batalla legal continuó mediante la interposición de diversos juicios de amparo contra la sentencia del Tribunal Agrario hasta que el caso llegó a la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Ahí, sí obtuvieron el triunfo.

Para los ministros Luis María Aguilar Morales, Margarita Beatriz Luna Ramos y el ahora ministro en retiro Sergio Salvador Aguirre Anguiano, el dominio pleno sobre las parcelas se asume cuando la asamblea general de ejidatarios emite la autorización respectiva, lo que, puntualizaron, sí se realizó, hecho que los ejidatarios negaban.

Argumentaron que constitucional y legalmente corresponde a la asamblea, como órgano supremo del ejido, la facultad de otorgar el pleno dominio a los ejidatarios sobre sus parcelas, con el objeto de que se desincorporen del régimen ejidal, esto es, el ejidatario asume el pleno dominio sobre sus parcelas, una vez que la asamblea resolvió otorgárselo, y a partir de ese momento se genera el cambio de régimen jurídico de la parcela y el ejidatario puede disponer libremente de ellas y, por ende, se está en posibilidad de enajenarlas.

“Que el Tribunal Unitario Agrario responsable emita otra sentencia en la que considere que, por mandato constitucional y legal, el dominio pleno de las parcelas se adquiere a partir de que la Asamblea Ejidal emite la autorización respectiva y, por ende, desde ese momento, surge la oportunidad de disponer plenamente y enajenarlas”, resolvió el máximo tribunal del país.

A pesar de la resolución de la Corte, el grupo Península Maya Developments no ha realizado construcción alguna en la zona, pues se busca continuar el diálogo con las autoridades y los habitantes de Holbox para consolidar acuerdos mutuos y evitar la división, concretando un proyecto que beneficia al paradisiaco lugar.

También falta finalizar la revisión de un estudio de impacto ambiental que se presentará de nueva cuenta, pues fue retirado por la propia empresa para su mejora, ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para poder continuar así con el desarrollo del proyecto en un futuro cercano.

“El proyecto se está ahorita redefiniendo. Somos una apuesta muy arriesgada en términos económicos, se va presentar un proyecto responsable, que tenga mucho contacto con la naturaleza y permita la conservación del lugar.

“Estamos redefiniendo algunas cuestiones, sobre todo en materia de captación del agua. El planteamiento que hicimos en su momento es un planteamiento adecuado, que conservaba el ambiente y generaba oportunidades. No hay problemas con la Semarnat, nosotros iniciamos un  procedimiento, la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental no pidió un estudio que no terminamos y nosotros preferimos desistirnos antes de que nos negaran por no entregarlo”, expuso Patricio Martín, asesor ambiental de la empresa Península Maya.

En entrevista con Exc, se explicó que una gran cantidad de hectáreas en donde existen mangles y sitios de anidación de tortugas no serán maltratados, pues el proyecto contempla que éstas se conviertan en un sitio para la conservación de la flora y fauna de Holbox.

Aseguró, además, que el grupo Península Maya Developments ya no enfrenta problemas jurídicos y los únicos pendientes existentes son la presentación ante la Semarnat del proyecto y el conflicto social que ha ido creciendo conforme pasan los años, a pesar de los intentos por darle pronta y justa solución.

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